Hoy es un día de esos, en los que la resaca es un placer... y cada recuerdo, un espacio en mi cabeza que la risa ha llenado y la emoción trae una y otra vez. La plática, la casandra, y tema tras tema y nada en particular a veces, todo lo que es importante para mí, los compadres y las comadres, todos pues... Eso ha pasado anoche en mi cocina, que siento un deseo inmenso de beberme ésta mañana, inclusive el teatro absurdo ese, de "viene Dios.. viene... viene... viene Dios", que escucho a mi espalda, guarda hoy un estúpido encanto, y justo cuando el viento hace silbar mis ventanas, las flores sobre la mesa, que mal preparé ayer, parecen perfectas hoy, iluminando con sus pétalos morados y sus largos tallos verdes el centro de mi casa.
Ayer tiré por primera vez mi baraja azul, dos tiradas sencillas de tres tiempos, dos preguntas importantes (según yo), y cada respuestas aún hoy rondando. También fue noche de tajín con rabo de res, verduras cocidas y cuscús. Hoy solo es el viento a mi espalda, frío en este tiempo, el paladar satisfecho haciendo memoria, y todo mi cuerpo con tantas ganas de que el sol le bese cada célula, cada una despertando mi gozo.
Pero en fin, en cinco minutos que han pasado, ha cabido la felicidad que arde, y que en mi pecho estruja todo; todas son bendiciones que las que recibo, el color, la música, el frío y la luz, y todo hoy conmigo que casi lloro.
domingo 16 de noviembre de 2008
El viento en mi espalda
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1 comentarios:
trascental don lilos... un instante de la lica de la vida donde la escena pasó cuadro por cuadro y no a la velocidad usual.
Un abrazote, saludos !!!
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